En 5 años: una revalorización del 220%
Ninguna entidad bancaria puede ofrecer a sus clientes un activo tan rentable como la vivienda. El precio medio de la vivienda en España se ha incrementado en los últimos cinco años un 220 %. En algunas zonas turísticas el incremento ha sido aun mayor. En Baleares, por ejemplo, la revalorización fue del 256 por 100 en le mismo periodo.
Ni los fondos de inversión, ni los planes de ahorro pueden asegurar una parte ínfima de los mencionados incrementos. Se limitan a garantizar propuestas muy conservadores dos o tres puntos por encima de la tasa de inflación.
Se comprende de esta forma que los españoles no opten por el alquiler. El mejor alquiler es el que destina a amortizar una hipoteca, mientras que la casa, chalet, piso, apartamento o bungalow objeto de la hipoteca multiplica por dos o tres veces su valor en poco tiempo. El mejor ahorro, el que se invierte en la compra de una casa. Incluso las familias más modestas hacen esfuerzos por encima de sus posibilidades para comprar una vivienda, renunciando al alquiler más ventajoso. Se asume en la sabiduría popular que el esfuerzo de ahorro para comprar la casa se convertirá en un activo de riqueza en muy pocos años. Familias con un nivel de ingresos bajos veían como su casa de menos de 100.000 euros se vendía, en menos de una década, por casi 300.000.
A pesar de las voces en contra de las autoridades y organismos económicos internacionales en contra de los excesos y a favor de evitar la burbuja inmobiliaria, algunos expertos siguen aconsejando entrar selectivamente en este mercado. Hay razones que se argumentan con frecuencia para avalar el mantenimiento de la tendencia alcista observada en los últimos años. Entre estas, cabe destacar:
El auge de la inmigración en España con familias que han impulsado nuevamente la tasa de natalidad. Se calcula que más de un millón de inmigrantes y sus familias -deseosas de venir a España- van a entrar en este mercado en los próximos años.
Las preferencias de un mercado potencial de más de 15 millones de europeos interesados en la segunda, o incluso primera residencia en el litoral mediterráneo español.
Una parte importante de la población española que, debido la aumento de los precios ha quedado fuera del mercado de la primera vivienda o la segunda residencia.
La estabilidad de los precios, únicamente perturbada por el precio del petróleo, hace pensar en la estabilidad de los tipos de interés y el mantenimiento de la fuerte tasa de crecimiento española, observada en los últimos años.
Así pues, tanto las zonas del interior (inmigración) como las zonas turísticas (segunda residencia) para la demanda nacional y extranjera se convierten en un elemento impulsor de la demanda en España.
Obviamente la gran duda es si los precios alcanzados pueden mantenerse, dadas las advertencias de organismos como el FMI, el BCE, etc. intentan prevenir de los grandes excesos especulativos que se podrían derivar de datos como los que ofrecemos en este artículo, con revalorizaciones espectaculares en solo 5 años. Pese a que estas advertencias ya se han venido produciendo con insistencia en los últimos dos años, el caos es que la realidad se está encargando de refutar la existencia de una burbuja y sí la de una demanda estable, capaz de absorber y consolidar los nuevos precios.
En este marco está la incógnita de la nueva política de vivienda que impulsará el nuevo gobierno socialista y su nueva Ministra. Al parecer más centrada en el acceso a la misma de las capas de población más necesitadas.
jueves, 17 de enero de 2008
Vivienda: ahorro el ahorro más rentable
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